|
Los Tres Cuentosy la muerte carcomida, en la senda de la vida y en el borde de una fuente, por su bien o por su mal una manana se hallaron y sedientos se inclinaron sobre el liquido cristal. cristalina viose al punto de un ninio el rostro muy junto a una seca calavera. La muerte dijo - Que hermoso! Que horrible! - el ninio penso; bebio aprisa, y se escapo por el bosque presuroso. ya el sol en toda su altura, en la misma fuente pura bebieron en compania, por su bien o por su dano, la Muerte y un hombre fuerte; la de siempre era la muerte el hombre, el ninio de antano. la imagen en el cristal con la luz matutinal que manda a los mundos Dios, la del hombre aspera tez y la imagen hosca y fiera de su helada companera se pintaron esta vez. sus reflejos observaron: como entonces se miraron, se miraron todavia. senalando hacia el espejo, el murmuro: - Pobre viejo! en pardas nubes su luz; envuelta en negro capuz medrosa la noche llega. Dos sombras van a la fuente las dos beben a porfia y aun no sacia el agua fria sed atrasada y ardiente. pero pronto, por fortuna, subira al cielo la luna y podran mirarse bien. el espacio ilumino, y en espejo convirtio los cristales de la fuente. bajo el agua sumergidas de tal modo parecidas, que al partir las sombras reales de sus destinos en pos, o por darse mala mana o por confusion extrana, cada sombra de los dos tomo en el liquido espejo lo primero que encontrose y, sin notarlo, llevose de la otra sombra el reflejo. Hay tres clases de mentiras: las mentiras, las malditas mentiras y las estadisticas. - Mark Twain |

|
|
| | |
Google Search |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |