Y pensar que extraviamos
la senda milagrosa
en que se hubiera abierto
nuestra ilusion, como perenne rosa...
Y pensar que pudimos,
enlazar nuestras manos
y apurar en un beso
la comunion de fertiles veranos...
Y pensar que pudimos,
en una onda secreta
de embriaguez, deslizarnos,
valsando un vals sin fin, por el planeta...
Y pensar que pudimos,
al rendir la jornada,
desde la sosegada
sombra de tu portal, y en una suave
conjuncion de existencias
ver las cintilaciones del Zodiaco
sobre la sombra de nuestras conciencias.
Ramon Lopez Velarde
RECUERDO
Tengo en las cuencas de mis manos
a ésta noche de noviembre tan triste y llorosa
su hallazgo de hace mucho
en una ribera veraniega
- un trozo de madera
como de plata patinada por el viento y el agua
y en forma de pajaro
y de nuevo
el grito abandonado del somorgujo
que está cruzando por el desfiladero de los años
me conmueve
la canoa se escurre por la oscura piel del agua
y está la noche llena de la fragancia de mirto
si día o noche
si vida o muerte
nuestro viaje es un viaje entre las islas
en un archipiélago infinito