Tu pequena mano morena,
tus delgados pies espanoles,
tus caderas claras de cantaro,
tus venas por donde corrian
viejos rios de fuego verde:
todo lo pusiste en la mesa
como un tesoro quemante:
como de abandonados
y muertos azahares,
en la baraja del incendio:
en el juego de vida o muerte.
Pablo Neruda
Una vez terminado el juego,
el rey y el peón vuelven
a la misma caja
Por Debajo de la Mesa
Como Imaginar Que la Vida Sigue Igual
Ojos de la Espanola
Si Dios Me Quita la Vida
Amor Prohibido
Nuestro Juramiento
Elegia Para Mi y Para Ti
Aunque Me Cueste La Vida
Postales Musicales Con Poesias de Amor

