A Una Dama Imaginaria
Romance
Que linda cara que tienes,
valgate Dios por muchacha,
que si te miro, me rindes
y si me miras, me matas.
Esos tus hermosos ojos
son en ti, divina ingrata,
harpones cuando los flechas,
punales cuando los clavas.
Esa tu boca traviesa,
brinda entre coral y nacar,
un veneno que da vida
y una dulzura que mata.
En ella las gracias viven:
novedad privilegiada,
que haya en tu boca hermosura
sin que haya en ella desgracia.
Primores y agrados hay
en tu talle y en tu cara
todo tu cuerpo es aliento,
y todo tu aliento es alma.
El licencioso cabello
airosamente declara,
que hay en lo negro hermosura,
y en lo desairado hay gala.
Arco de amor son tus cejas,
de cuyas flechas tiranas,
ni quien se defiende es cuerdo,
ni dichoso quien se escapa.
Que desdenosa te burlas!
y que traidora te ufanas,
a tantas fatigas firme
y a tantas finezas falsa!
Que mal imitas al cielo
prodigo contigo en gracias,
pues no sabes hacer una
cuando sabes tener tantas!
Juan Bautista Aguirre
Ecuador